
Hablemos de los tubos de par de fibra de carbono Si intentas transmitir fuerza de rotación sin añadir demasiado peso a tu estructura, probablemente hayas considerado el uso de tubos de par de fibra de carbono. Ellos cumplen una función que el acero o el aluminio simplemente no pueden hacer: soportar grandes cantidades de par mientras mantienen un peso muy bajo. El secreto está en cómo se enrollan las fibras No basta con simplemente juntar las fibras de carbono. Lo importante es la forma en que se disponen estas fibras. Para evitar que el tubo se tuerza o se doble cuando se exerce mucha presión, enrollamos las fibras en ángulos de ±45 grados. Es una geometría específica que permite manejar las cargas de cizallamiento de manera eficaz. Si tu proyecto requiere mucho movimiento de flexión, entonces combinamos algunas capas de fibras con ángulo de 0 grados. El resultado final Obtienes la misma rigidez que un eje de acero pesado, pero pesa muy poco en la mano. La parte complicada: los extremos del tubo Lo difícil con la fibra de carbono es que es resistente a la tensión, pero se rompe fácilmente si se le aplica presión. Si simplemente atornillas un engranaje directamente al tubo de carbono, tendrás problemas. Para solucionarlo, insertamos piezas de titanio o aluminio en los extremos del tubo. Esto proporciona una superficie firme sobre la cual poder atornillar todo sin dañar el tubo. **Advertencia:**No perforees el tubo de fibra de carbono. De lo contrario, destruirás las fibras y crearás un punto débil que eventualmente causará su ruptura. Por eso, es necesario diseñar esos puntos de conexión desde el principio para que la estructura permanezca intacta. Dónde son útiles… y dónde hay que tener cuidado Se utilizan en accionadores aeroespaciales, automóviles de alta gama y brazos robóticos. Lo mejor de ellos es que eliminan ese efecto “elástico” que se produce con los ejes metálicos largos. Todo funciona de manera más rápida y eficiente. Pero hay un sacrificio que hacer: la fibra de carbono es frágil. Mientras que un eje de acero puede doblarse o deformarse en un accidente, un tubo de carbono simplemente se romperá al llegar a su límite. No existe un término medio. Por eso, debes tener en cuenta un factor de seguridad adecuado. Debes asegurarte de que la carga nunca llegue a ese punto crítico.