
Cómo hacer que las lámparas KTK o EFI Reggiani vuelvan a funcionar normalmente Seamos honestos: nadie quiere pasar la tarde arreglando el chasis de una impresora solo para poder utilizar una nueva lámpara. Es un trabajo tedioso y estresante, y, por lo general, es innecesario. Por eso diseñamos nuestras lámparas para que sean reemplazos perfectos. Nos aseguramos de que su tamaño, potencia y conectores sean idénticos a los de los componentes originales. Solo hay que sacar la lámpara antigua, colocar la nuestra en su lugar y seguir trabajando. Tan simple como eso.
El problema del calor y la potencia Ajustar la tensión y la potencia adecuadamente no es solo una cuestión técnica; es clave para obtener una impresión perfecta. Si la potencia es demasiado baja, se producirán manchas en la impresión que no desaparecerán. Si es demasiado alta, existe el riesgo de que la tela se queme o de que el interruptor se apague, interrumpiendo todo el proceso de impresión. Pasamos mucho tiempo calibrando la densidad del filamento para que el calor se distribuya uniformemente por toda la lámpara. Sin “puntos fríos” ni marcas extrañas en la superficie de impresión. Solo una superficie limpia y uniforme.
Diseñadas para trabajar duro Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que estas lámparas están sometidas a grandes cambios de temperatura. Se calientan y enfrían rápidamente, y esto ocurre una y otra vez. También sabemos que los conectores suelen ser la primera parte que se daña en estas máquinas. Nuestras conexiones son de calidad industrial, por lo que se adaptan perfectamente a los sockets existentes en las lámparas KTK. No hay necesidad de reubicar cables ni de lidiar con problemas eléctricos. Además, el gas halógeno utilizado ayuda a que el filamento dure más tiempo, lo que significa menos fallos durante la producción de grandes cantidades de productos.
Un recordatorio importante para los talleres Es ideal que las lámparas encajen perfectamente, pero hay algo que debe tenerse en cuenta: la densidad de calor puede ser un problema. Las lámparas de alta potencia ejercen mucha presión sobre los ventiladores de refrigeración. Si el flujo de aire está obstruido por polvo o suciedad, la carcasa de la lámpara se sobrecalentará, sin importar cuán buena sea la lámpara en sí. Por favor, mantenga los reflectores limpios. Una capa de polvo puede reducir la eficiencia de transferencia de calor en un 20%. Esto obliga a las lámparas a funcionar a temperaturas más altas, lo que acorta su vida útil. Límpielas regularmente, y sus lámparas le agradecerán.